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| El proyecto Vía Verde (http://www.viaverdelucainenadelastorres.org/) |
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Las Vías Verdes son infraestructuras autónomas destinadas
al tráfico no motorizado: peatones, ciclistas, personas con movilidad
reducida…
Estas vías utilizan plataformas de ferrocarril en desuso, y
para poder calificarse como Vía Verde tienen que presentar una
serie de características físicas comunes que faciliten su acceso
y su utilización por el mayor número posible de usuarios. |
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Las vías verdes son actualmente el producto de turismo
activo de mayor reconocimiento internacional en Europa, es tal
el prestigio que tienen, que el Programa Vías Verdes de la Fundación
de Ferrocarriles lidera la Asociación Europea de Vías
Verdes (manual de usos y costumbres), su difusión se realiza a
través de Internet y las guías las edita el País Aguilar, además
son frecuentes los artículos que hablan de éstas en revistas especializadas
de Turismo y Deporte.
Hoy por hoy las Vías Verdes están catalogadas por la Unión
Europea como un “Producto de calidad de vida”. Partiendo de
esta premisa de “Calidad de vida”, y teniendo la posibilidad de
poder llevar a cabo un proyecto de estas características es cuando
empezamos a trabajar para conseguir, en un futuro, una Vía Verde
en Lucainena de las Torres. Con la recuperación de la Vía
Verde de Lucainena no se trata sólo de crear una nueva infraestructura
en la Naturaleza, sino también recuperar parte de nuestro
patrimonio y de nuestra historia industrial. Esta Vía Verde podría
ser además elemento integrador de los disminuidos físicos
a las actividades en la naturaleza, además de servir de conexión
con el sendero de gran recorrido GR-143 a su paso por Rambla
Honda.
El proyecto de Vía Verde Lucainena de las Torres ha sido
concebido para llevarse a cabo en dos fases, ya que se distinguen
también dos tramos perfectamente diferenciados:
- Una primera fase cubriría el tramo Lucainena de las Torres
hasta el puente de “El Saltador”.
- Y una segunda fase comprendería el tramo que va desde
el puente de “El Saltador” hasta la población de Polopos.
El motivo diferenciador de estas dos fases es que el recorrido
de la segunda fase coincide con la actual carretera asfaltada
que une Polopos con su cabeza de partido, Lucainena de las
Torres, ya que en su día se utilizó el antiguo trazado ferroviario
que nos ocupa, para construir la actual carretera.
Consideramos que estas dos fases se deben entender como
el inicio de la recuperación del trazado completo de la línea
Lucainena de las Torres - Aguamarga. |
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A lo largo de esta nuestra Vía Verde podemos gozar de tres
tipos de paisaje que son; campos de almendros y olivos, tomillares,
espartal, albardín y paisaje serrano, ya descritos anteriormente
en la ruta 1 de Lucainena a Polopos por Rambla Honda,
dentro del apartado Rutas a pie y en bici.
Partiendo de la población principal del municipio, Lucainena
de las Torres, la Vía Verde iría recorriendo el antiguo trazado
de la línea ferroviaria que unía Lucainena de las Torres con Aguamarga, a través de la Rambla de Lucainena, hasta llegar al
puente que cruzaba Rambla Honda en el paraje conocido como “El Saltador”. A
partir de este
punto, y hasta
llegar a la po- |
| blación de Polopos,
la vía coincide
con la carretera
N-332. |
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Siguiendo
el trazado de la
vía en dirección
a Polopos, y a
pocos metros del
punto de partida,
encontramos un fabuloso algarrobo centenario, en cuya sombra
sería aconsejable la colocación de un banco.
El interés es principalmente paisajístico ya que se pueden
observar y disfrutar de fabulosas vistas prácticamente en la totalidad
de nuestro recorrido, lógicamente algunos de ellos sólo
podemos verlos de lejos, como es el caso del paraje natural
Sierra Alhamilla, pero ahí también se encuentra el encanto y
atractivo de esta Vía Verde. Quisiéramos destacar que en esta
ruta se pueden observar en su paisaje diferentes tonalidades del
color de la tierra, lo cual no deja de ser otro particular aliciente
para el transeúnte, que puede observar, en poco recorrido, el
cambio de un paisaje a otro. |
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También cabe destacar el interés que puede despertar la
majestuosa vista de los restos de 8 hornos de calcinación de la época del ferrocarril minero, así
como el bonito y atractivo casco
urbano donde resaltan sus
casas blancas, a las que le dan
un toque de color alegre y llamativo
las diferentes macetas y
plantas que los vecinos tienen
colocadas en sus fachadas,
puertas y balcones y en las estrechas
calles empinadas; sin
olvidarnos del “Peñón de Lucainena”,
que tuvo gran
importancia en la época del ferrocarril
ya que fue este el
primer punto de extracción de
mineral. |
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